Decir adiós es lo único que me queda… parece una decisión fácil porque no me está causando tanto dolor como imagine, cuando tienes ante ti tanto amor, el dolor se vuelve nostalgia.

 

La nostalgia es para mi como las olas del mar,  cíclicas, recurrentes y encrespadas por la noche y los ciclos lunares. La nostalgia vuelve a mi una y otra vez, no podría decir que envenena mis dias, si que les pone una sombra que dificulta avanzar.

Me entristece decir adiós,  pero quisiera encontrar estabilidad, quiero ignorar la nostalgia para encontrar prosperidad.

Mejor decir adiós a tiempo para no hundirse en el mar.

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