Cuando se trata de la educación de hijos ajenos es muy fácil ver la paja en el ojo ajeno, hacer juicios sobre lo estricto que es el otro o todo lo contrario.

Si es tranquilo, es porque seguramente los padres no lo dejan ni respirar, sería ideal que esos monstruosos padres le dieran un poco de espacio para desarrollar su personalidad.

Si es enérgico, se debe a que los padres no ponen límites, el chamaco se convertirá en un tirano que no tiene tolerancia a la frustración porque jamás se le dice que no.

Difícilmente (yo diría imposiblemente) podremos conocer todos los aspectos que llevan a un padre a tomar ciertas decisiones.

La paja que mi me acongoja hoy es la de mi exmarido, se ha involucrado de forma mínima en la educación de mi hijo, quizá mis decisiones no son certeras, pero estoy. 

Mi tema recurrente… Que aburrida me he puesto. 

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