Supongo que es difícil decir “lo siento”, pero es más difícil nunca decirlo y perder todo por lo que se ha luchado en un día, cuando esa persona que estuvo esperanzada de escucharlo ya no espera más y te empuja lejos de ella.

Para mi es difícil ver a alguien arrepentido de sus acciones y no poder intervenir porque su orgullo no lo deja ver qué sucede en realidad. Estoy cansada de buscar tener la razón, de nada sirve.

Sólo me queda hacer oración para brindarle luz a tu corazón, espero que después de este gran descalabro encontremos luz y humildad para volver a construir un futuro cada quien por su cuenta.

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