Susurran por las noches mi nombre en tu lecho junto a ella, entonces tus sueños se tornan oscuros, los recuerdos de nosotros intranquilizan tus noches y te despierta con un beso.

Abres los ojos y no estoy, sólo mi nombre en tus sueños, en tus entrañas.

Abres los ojos y esta ella, con su mirada profunda y la sonrisa limpia, esperando que encontrarse en tus pensamientos.

Pero los caracoles te hablan y te gritan mi nombre, sólo tú lo escuchas, sólo tu porque es la tortura del abandono, es la incertidumbre y la culpa.

Cuando los caracoles me llevan hasta ti.

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