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Isabella's

Diario personal

Nuevos proyectos

Las letras de agolpan en mi mente queriendo salir a borbotones, a veces sin sentido porque las musas no se presentan a inspirar mis escritos, pero siempre sanadoras.

Es por eso que pasó días sin escribir por aquí, la inspiración no me llega y sólo escribo porque las palabras de acumulan buscando airearse para cobrar sentido. También sucede que escribo de otros temas, es mi trabajo escribir sobre responsabilidad social, artes, arquitectura y en muchas ocasiones de temas coorporativos que ocupan mi tiempo y no cabeza.

Ayer comencé un nuevo proyecto de escritura personal, también tiene un tinte emprendedor por lo que no considere que entrará en este diario que en ocasiones no tiene ni ton, ni son. Les comparto mi nuevo blog.

https://phototravelbook.wordpress.com

Tenacidad

Mi crío aprendió a silbar, aunque hay horarios en los que su habilidad me puede sacar de quisio, le aplaudo porque logra lo que se propone.

Muchas cosas se aprenden al convertirse en madre, mi hijo me enseña tenacidad cada día, en su ejemplo encuentro la fuerza para seguir insistiendo cuando quiero obtener algo.

Así aprendió a inflar globos, ahora voy por la vida con los bolsillos llenos de colores y le acompaño a pedir globos sin inflar cada vez que nos obsequian alguno en el centro comercial o en un restaurante.

Hoy, durante el brunch con los abuelos, infló uno tan grande que explotó haciendo un ruido que dejo el restaurante en silencio un par de segundos, fue el único que no se asustó con tan sonora sorpresa.

Es fuerte y travieso, ávido por conocer y descubrir el mundo: es un niño. Es feliz e irradia esa felicidad en todos.

Amor es

El amor es encontrarse en un momento del destino, coincidir en la vida e intentarlo.

Enamorarse suena cursi, lo es, implica hablar y enajenarse, perderse en las palabras y los ojos de quien acompaña esta maravilla del destino.

¿Cómo?, le pregunto. 

Así, sin buscarnos, nos encontramos.

Nuevos retos

Hoy comienza oficialmente un nuevo reto, primer día de curso de inducción.

Seré profesora universitaria, la tarea implica mejora continua, ejercicios de paciencia y mucha estructura. 

Nuevos retos!!!

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epistolar

Todo lo referente a la cultura epistolar me parece tan romántico y sorprendente, me encantaría recuperar ese momento en el que escribía largas misivas para mi prima.

Hace unos días encontré un gran paquete de cartas y tarjetas principalmente de la autoría de mi prima, pero también cientos escritas por mis amigas del colegio, es hermoso poder leer todo lo que nos motivaba en esos días, descubrir los patrones tipográficos que han cambiado desde que comenzamos a escribir.

Me dan ganas de tener un amor por correspondencia y escribirle largas cartas y poemas, esperar con devoción a que llegaran y que mi corazón de un salto al escuchar el ruido del cartero en la puerta.

Parece que el verano me llena de recuerdos y romanticismo.

 

 

42 semanas

Me he impuesto un alocado plan de 42 semanas para cambiar mi vida.

La mitad de las decisiones, quizá las más importantes, se las dejaré a la suerte; si el universo decide alinearse a mis planes, entonces tendremos buenas noticias antes de que el plazo culmine.

Hoy termina la primera semana y, como en cualquier inicio, estoy ansiosa por conocer el resultado.

Resumen emocional, Semana 1: Altamente emotiva y ansiosa porque pasen las otras 41.

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Tranquilidad

No puedo explicar qué fue lo que sucedió, pero de pronto mi vida se llenó de tranquilidad.

Me siento feliz, desbordada de emociones y contradictoriamente en calma. Me parece que es la consecuencia de tomar decisiones a tiempo, de soltar las fantasías y los sueños que sólo causan dolor.

A veces el amor no es suficiente para mantener a alguien contigo, pero es suficiente para darle las gracias, deseando que sea muy feliz, se necesita mucho cariño y respeto para no aferrarse a un amor que no puede ser, para no destruir lo poco que lo sostiene… a veces ese acto desinteresado te lleva a encontrar nuevas ilusiones.

El universo te premia por haber actuado en consciencia, te acerca lo que necesitas en las formas menos esperadas.

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fortunas distintas

Recordé algo que me generó mucho dolor, en su momento y ahora me lo vuelve a causar, sin embargo ahora agradezco a mi memoria por no dejar que este pasaje de mi vida siga en el limbo.

Hace varios años que recuerdo con mucho amor y respeto a la persona que me acompañó por seis hermosos y aleccionadores años, muchas veces me refiero a él como “el gran amor de mi vida”, en varias ocasiones he sido cuestionado por no haber “luchado” por permanecer junto a él, en muchas de ellas no supe qué contestar.

Después de algunos meses lejos de él comencé a necesitar estar con él, quise regresar a lo que teníamos y ya no existía, borre de mi memoria todos los ratos infelices y los momentos descoloridos, quizá para protegerme y otro tanto porque soy ingenuamente positiva, me gusta recordar lo mejor de todos.

Después de mucha palabrería me atrevo a contarles porqué decidí alejarme de este hombre tan bueno que fue mi novio.

En una ocasión fuimos a comer, el mesero, un hombre mayor, agradable y parlanchín comenzó a platicar conmigo, después de escucharle hablar de sus hijos y nietos, se dirigió a mi novio para decirle:

–Es un hombre muy afortunado por tener a esta hermosa mujer a su lado.

Yo asentí con la cabeza agradeciendo el gesto, pero me quede sin palabras ante la respuesta de quien me acompañaba:

–Afortunada ella que me tiene a mi.

¿Por qué no podía concederme esta alegría? ¿Qué tendría de malo que dijera gracias y se sintiera satisfecho porque su mujer era bondadosa? ¿Sería muy malo satisfacer mi ego por un momento?

Ese día sentí un dolor inmenso, fue el día que me dí cuenta que no me valoraba, que jamás podría ser la mejor mujer para él porque no tenía la capacidad de ver las cosas simples de mi, esas que la gente ve con platicar conmigo un momento. (Sin ánimo de parecer soberbia) La gente suele decir que soy bonita, amable, sé escuchar y soy empática, me preocupo por los demás y trato a todos con mucha familiaridad haciéndolos sentir cómodos, sinceramente creo que todo esto es cierto porque no es algo que me cueste trabajo hacer, tengo mis días y mis momentos, un montón de defectos, pero también de virtudes.

Recordar que no era la mujer para él ya no me hace sentir triste, me duele no haberlo recordado en tantas veces qué he hablado de él, me duele haberlo olvidado cuando lloraba cada noche por no tenerlo a mi lado.

Me duele no haberme valorado, cómo me puede valorar alguien si yo no lo hago. Gracias vida por mostrarme que la fortuna viene en distintas presentaciones, que puedo sentirme afortunada de haber tomado una buena decisión al alejarme de quien no me veía con amor y compasión.

 

Día contra la homofobía

Imagina que tienes frente a ti a la persona que te gusta, tu cuerpo se emociona y comienzas a sentir dentro de ti la calidez del deseo. Lo recorres con la mirada, quieres tomarlo entre tus brazos y disfrutar con esa persona de la pasión.

¿Parece una historia seductora? ¿Algo que disfrutarías haciendo?

Las relaciones sexuales no siempre se pueden disfrutar ampliamente, los prejuicios sociales nublan nuestra visión de lo que es correcto e incorrecto, en lo que respecta al sexo los estereotipos sexuales nos detienen para hacer lo que disfrutamos más.

Por lo menos históricamente así sucedía, la homosexualidad era considerada una enfermedad mental. La mujer era considerada indigna de disfrutar su cuerpo, lo cual ha desembocado en diversos problemas emocionales y sociales, pero una mujer disfrutando no era enviada al manicomio, no tenía que someterse a dolorosas prácticas “médicas” para olvidar o cambiar su condición.

El 17 de mayo de 1990 la Asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que la HOMOSEXUALIDAD era eliminada de la lista de enfermedades mentales, es por ello que año con año se toma esta fecha como el Día Internacional contra la Homofobia.

Sin embargo no fue suficiente que ya no sea una enfermedad mental, fue hasta 2006 cuando la comunidad internacional se pronunció a favor de los derechos humanos de los homosexuales: libertad de expresión, protección frente abusos médicos, inclusión en las empresas y hasta formar una familia son temas que siguen dando de qué hablar.

Parecieran cuestiones innegociables, garantías individuales, lo mínimo a lo que una persona puede aspirar, pero no es así, la gente que es “diferente”, la que no piensa igual que los “normales” no tiene estos derechos básicos, se les niegan por la simple razón de amar a alguien del mismo sexo.

Mis botas nuevas

Hoy compre unas botas… hermosas, grises, altas, para la lluvia; unas hermosas botas Hunter.

En Guadalajara llueve, y con muchas ganas, cuando comienza la temporada de lluvia el embriagador olor de la ciudad inunda a todos los tapatíos y se convierte en un tema trillado, pero así somos los tapatíos: de tradiciones.

De junio a octubre la lluvia nos puede sorprender en un día muy caluroso y quizá durar cinco días enteros [lenta, pero minuciosa, a lo que los tapatíos llamamos “el clima de Londres”]  o cinco escasos minutos, como si fuera a caerse el cielo, para escampar en un soleado día de verano.

Sin embargo estas botas nada tienen que ver con el clima o el temporal de lluvias; estas botas tienen que ver con ser feliz, con complacerme y cerrar círculos.

Se aproxima el cumpleaños de mi hijo y me remueve las emociones del embarazo, ese momento en el que decidí complacerme y volver a ser persona. Impulsada por la maternidad deje la comodidad de mi matrimonio porque la dignidad es más importante.

Antes de eso viví tres años en un angustioso letargo, no he logrado comprender cómo termine en medio de ese asunto, lo que si comprendo es que necesitaba tocar fondo para poder crecer y reconocerme nuevamente.

Estas botas representan lo que no pude tener cuando vivía un “matrimonio perfecto”, mi marido me daba todo, todo lo que él quería. No tenía que mover un dedo para tener una casa, auto, viajes, fiesta, comidas, gustos y lujos… de hecho ese era el precio, no tener que mover un dedo si no me lo pedían, no poder decir una palabra si no era lo que querían escuchar y no poder decidir ni sobre los zapatos que quería usar.

Como una “buena esposa”, pedí una y otras vez mis botas,  pero no cumplían los requisitos del señor de la casa, por lo que el gusto tuvo que quedarse en un cajón, el de los sueños olvidados.

No quiero dar la impresión de que todos mis sueños son así de superficiales, estas botas son un símbolo. Al comprar estas botas me sentí feliz, puedo y quiero decidir sobre mi vida, cada aspecto es sólo responsabilidad mía y lo disfruto enormemente, que importa si son las botas o las metas a largo plazo, todas esas decisiones sólo son mías.

 

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Por la tranquilidad

Hay un hombre del que estoy enamorada, por lo menos lo estaba hasta hace unos días en que decidí no amarlo más. Aún no confirmo que puedo controlar tanto mis emociones, ciertamente estos días desde que lo he decidido han sido más tranquilos, mi mente ya no repasa cada beso, cada instante.

Ahora tengo paz, acompañada de melancolía, pero no aspiro a más. Un día tranquilo en mi vida, es un día perfecto en mi familia.

Decisiones

Aunque mi corazón se detuvo por un momento mientras me despedía, hoy no lloraré.

Estoy serena porque tome la mejor decisión, ver por mi, se que hice lo que debía, mientras el amor propio este bien puesto, justo en su lugar, nunca excedido.

Me siento triste por tu ausencia, aunque me soy suficiente para levantar la cabeza ante los contratiempos. Esta decisión es lo mejor para todos, gracias por lo que me enseñaste.

Buenas razones

Hoy me di cuenta de que tengo mejores razones para llorar, pero sobre todo tengo las mejores razones para sonreír y sólo llorar de emoción.

Gracias por la vida.

Mi bendición

 

Entre sonrisas contengo las lagrimas al escuchar esta canción, me recuerda el amor y me cambia el estado de ánimo, soy feliz… al mismo tiempo que la nostalgia lucha por apoderarse de todo el espectro de mis emociones.

Una mancha

Bajo la mirada y encuentro la mancha en mi blusa, la suave tela color perla me hace sentir elegante, la mancha no.

Hace algunos años estaría enojada, ansiosa, con ganas de irme… hoy me hace sonreír, me recuerda que tengo un niño hermoso que me sonríe por las mañanas.

Una sonrisa hermosa con la que comparte la dicha por vivir, ahora sólo tengo ansia por descubrir el mundo.

Cierro los ojos y casi puedo sentir esas manitas que tocan todo para conocerlo, memoria dactilar. Deditos polvosos manchando con felicidad mis días.

Correr

Extrañamente hoy no quiero correr a tus brazos,  si no justo en sentido opuesto.

Mi corazón empeñado en amarte me retiene en un estado etéreo, como en medio de un sueño que se está tornando pesadilla. La zozobra cubre mis días con tu ausente presencia, pero el corazón sabe lo que quiere y me impide correr. Ojalá la razón y la coherencia hagan golpe de estado y se apropien de mis decisiones, de otra forma no veo como podre levantarme mañana.

Sólo quiero correr, basta de enfrentar la vida con el afán de mis emociones.
Hoy prefiero ser cobarde y correr en sentido opuesto a nosotros.

Decepción

Dicen que quien no tiene expectativas, no tiene decepciones.

¿Realmente se puede vivir así? Sin esperanza, sin metas basadas en sueños sobre un futuro que se va contruyendo.

No quisiera volver a sufrir por desamor, pero eso significaría no volver a amar, lo cual se aleja del sueño de compartir mi vida a lado de un hombre al cual sonreír por las mañanas, de esa persona con la que quiero estar en todas las circunstancias y crecer impulsados uno por el otro.

Hoy me decepcionan muchos hombres, esos que dejan en manos de mujeres guerreras la crianza de sus hijos; estoy segura que nosotras podemos guiarlos solas, pero no es lo ideal para un niño, no es lo más justo, tampoco.

Cuando una pareja con hijos se separa, no significa que los niños dejan de tener padre.

Estoy segura que llegará el momento en que puedan darse cuenta que no es necesario sacrificar la paternidad en un divorcio.

Desastre

Hay días en que la vida me queda grande, todo me parece un gran desastre, las emociones, la maternidad, el trabajo, el amor. ..

En esos días me despierto en medio de juguetes y ropa fuera de su lugar, me pesa lavar los trastes que parecen multiplicarse a cada minuto y pierdo todo, las llaves, el tiempo y hasta la razón.

Quizá si acomodo todo lo obvio, lo demás llegue justo a su lugar.

… se va a casar con ella
y yo me voy a hacer a un lado.

Aún no decidí si es el final o el principio de la novela.

Entre lágrimas

Me encuentra el medio día entre lágrimas nuevamente, será que tengo tanto tiempo intentando no desvanecerme que ahora que las he soltado no quieren contenerse más.

Entre mis demonios y las palabras difusas me enredo en un cuento de hadas que me relato constantemente, quizá el problema es que aún no se decide el final, mis demonios se empeñan en traer señales de que acabará en desamor, por eso las lágrimas.

Necesito una palabra que me haga espantarles y recobrar la esperanza de que tendremos un final feliz.

Evasión

Tanto que intentó evadir lo que siento y parece que me empeñó en mantenerlo presente.

Ensimismada en el trabajo, la lectura, la intenert y ahora en series que me saquen una sonrisa. Y qué me encuentro, pues nada, una mujer que está en las mismas faenas que yo.

La gran diferencia es que en los cuentos de hadas los príncipes se deciden a presentarse y en mi historia parece que me orillan a buscar hscer permanente está solitud que ya parece costumbre arraigada y difícil de sacar de encima.

Lo que no me ha gustado de esta introspección y solitud es que mi pobre hijo se ve afectado por mi desinterés por la vida y las lagrimas que ansio ocultar del mundo, en ocasiones me doy cuenta que también lo estoy excluyendo.

Interesada en no pensar en el amor, más específicamente el desamor, empezaré a distraerme en actividades propias de una abnegada madre, que no será tan difícil pues ser madre es lo único que tengo y es lo que me sostiene para no cometer una locura o perder la razón.

Rota

¿Qué se hace cuando algo se rompe dentro del corazón?

Aún cuando pudiera pegarse quedan la cicatrices y el dolor se atora entre los surcos. Me siento rota, sin fuerza para sonreír, ni siquiera tengo ganas de ponerme en pie por las mañanas.

Quisiera escribir sobre días gloriosos y felices, la realidad es que esos llegan a mi más que los días sin sol, sin embargo en esos días mi interés se centra en seguirlos disfrutando. Contemplar el atardecer de la mano de la persona que amas es mejor que sólo escribir del tema.

Además de rota, me siento ambigua, como si tuviese dos corazones, el de madre que permanece intacto, creciendo cada día al mismo ritmo que mi hermoso crío deja de ser un infante para convertirse en niño.

En cambio el otro, en el que se llevan las esperanzas del amor y la fuerza por la vida no puede recuperarse, quisiera tener grandes sueños que cumplir, pero por ahora no me queda fuerza para inventarme esos menesteres, ya no puedo distinguir si tengo miedo de amar o ya perdí la capacidad de estar en pareja.

Hoy me siento rota.

Llorando

Una que otra noche me encuentra sentada aquí, llorando.

Sin un por qué,  sólo llorando a caudales como si desde mi quebrantado espíritu surgiera un manantial salado.

Ya no se si quiero que se extinga esta agua que limpia mi alma de tristezas y amargura, es quizá la responsable de que una que otra mañana despierte optimista, obtusa e ingenua, creyendo que será el mejor día.

Escuche por ahí

“Prefiero pelear contigo, que hacer el amor con otro”.

¿Es extraño que me parezca romántico o de verdad lo es?

Ese momento en que te das cuenta que más que un novio, una vida de fiesta o una boda lo que quieres es compartir la cotidianidad con alguien.

Esa persona con la que puedes discutir por horas y abrazar toda la noche con una sonrisa.

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¿o nos ponemos cobardes o le hacemos caso al corazón?

 

 

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